FORMAS

 

Yo perderé mis formas.
Me enfrentaré cada año a una nueva geografía. 
Mi vida se dividirá en cuatro estaciones
y no volverán nunca como en el ciclo natural de la Tierra.
 
Ya fui la primavera,
y sobre mí llovieron universos recién inventados.
Carecí de ideas, de historia y tradición.
Recibí la religión, el rol, la moral del padre,  
y acto seguido, el castigo. 

Ahora soy el verano,
y me hice mujer. 
Me imponen el miedo, los hijos, la casa y la culpa.
Me entierran, me extinguen, me acaban.
Yo me levanto y grito: 
Déjenme llorar que me duele el mundo; 
que quiero que mi cuerpo sea camino de río, 
que ansío ser lluvia y huracán, 
que solo profeso la poesía
y por arma solo tengo las palabras.

Vendrá el sol de otoño
y el mundo hará de mí una categoría.
Me nombrarán: vieja, loca y puta. 
Me asignarán la nación, la raza y la cultura
y a mi identidad la convertirán en mi pecado original.
Pero mi lucha jamás será inquebrantable
ni mi corporalidad el fruto de una feliz casualidad, 
sino el reflejo de las memorias de mis ancestros, 
de mis viejos dolores y el transito del tiempo.  
Entonces, yo seré una sola persona
y una sola mujer: Yo.
 
Y cuando llegue el fulminante invierno, 
y mi existencia sea la prueba inexorable de una figura humana inacabada;
haré una revolución. 
Mi cuerpo, unidad comunitaria, 
será mi ultimo territorio de libertad. 

© 2018 Ana Luisa Muñoz Ortiz